Un café rico no tiene precio. Por ello, los muy cafeteros valoran, por encima de todo, su cremosidad, intensidad, aromas y acidez. Pero, una vez llegado el verano, ¿tiene cabida el hielo en el vaso? La respuesta es sí. ¡Indudablemente! De hecho, puedes disfrutar tu bebida favorita de una manera refrescante. Y, el más difícil todavía, ¡sin que quede aguada! Además, es fácil de preparar. Tan sólo necesitas ingredientes y cafeteras de calidad. ¡Toma nota!